El hackeo a los servidores de T-Mobile, que la compañía reconoció hace unos días, resultó ser más grave de lo que se pensaba. Primero se dijo que no había datos personales involucrados en el robo, pero sí los hay.
De acuerdo con la IMEI e IMSI.
Además, se descubrió que entre los datos robados hay información de más de 667,000 exclientes de la compañía. Esta información incluye sus nombres, direcciones, números de teléfono o fechas de nacimiento, pero no números de seguridad social o de licencias de conducir.
Más importante aún: T-Mobile asegura que hasta ahora no hay indicios de que información de tarjetas de crédito esté entre todos los datos robados en el hackeo.
Sin embargo, la investigación sigue su curso por lo que es posible que hayan más novedades respecto al tema en el futuro. T-Mobile ha ofrecido protección extendida a todos los s afectados, pero eso no ha impedido que se haya ingresado una demanda colectiva en una corte de Washington en contra de la compañía.
Esta demanda dice que las medidas tomadas por la compañía no son adecuadas para con los s afectados. En particular, se asegura que el programa de protección extra de dos años es insuficiente, ya que las víctimas de este tipo de hackeo “pueden sentir las consecuencias hasta por siete años”.